• Por Anabel Angemi

Reactivando el turismo en tiempos de crisis

El Ministerio de Turismo y Deporte lanzó el protocolo nacional para hoteles y restaurantes.

Matías Lammens dio a conocer las nuevas pautas sanitarias y de atención para que los establecimientos hoteleros y gastronómicos puedan retomar sus actividades en el contexto de COVID-19 para el mes de julio. Estas recomendaciones se realizaron en conjunto con el sector privado y las provincias, quienes serán las encargadas de controlar las normas de higiene y distanciamiento social, como así también de la correcta información sobre estas nuevas guías.

Desde la declaración del aislamiento social el pasado 19 de marzo, los hoteles de Argentina se encuentran cerrados para el turismo y solo se permite que alojen a aquellos extranjeros que esperan su repatriación, ciudadanos en cuarentena obligatoria post viaje o con casos leves de COVID-19 positivo. En el caso de los restaurantes, bares y cafeterías tienen habilitada la apertura para prestar servicio de delivery y take away, incluso durante la Fase 1 del aislamiento.

Según lo informó el mencionado ministerio, este protocolo argentino fue elaborado en conjunto con el Instituto de Calidad Turística (ICTA), la Cámara Argentina de Turismo (CAT), la Asociación Hoteles de Turismo (AHT), la Asociación de Hoteles, Restaurantes, Confiterías y Cafés (AHRCC), la Federación Empresaria Hotelera Gastronómica de la República Argentina (FHGRA) y las provincias, a través del Consejo Federal de Turismo (CFT).

Resulta lógico y necesario que, a excepción del AMBA, Chaco y Córdoba, se unifiquen criterios y pautas para el resto del país, ya que este territorio ha ingresado a la Fase 4 y según comentó Matías Lammens, podría concretarse en invierno la reapertura de la actividad turística, más específicamente para el mes de julio.

Se presentaron dos protocolos con el objetivo de "resguardar la salud y el bienestar de los trabajadores y turistas".

“Son herramientas concretas, recomendaciones sanitarias y pautas de atención que apuntan a fortalecer la cadena de valor y contribuir a preservar los empleos del sector, en línea con las nuevas demandas globales”, explicó Lammens.

En ambas guías se encuentran detallados todos los aspectos de la actividad. Si bien se aconseja en las jurisdicciones requeridas el uso de tapaboca para todos los empleados, se desaconseja la utilización de guantes, ya que el virus permanece más tiempo en el látex.

Para los hoteles, se aconseja digitalizar todos los procesos posibles como el check in y check out; tener un cajón para depositar las llaves para su correcta desinfección; utilizar paneles de vidrio en los casos que sea necesario y restringir el uso de gimnasios y piscinas, salvo que las autoridades locales decidan lo contrario.

En referencia al servicio de desayuno y manipulación de alimentos, se sugiere ofrecerlo a la habitación, take away o generar un sistema de reservas para poder respetar el distanciamiento y la cantidad de personas permitidas según los metros cuadrados que disponga el hotel para dicho servicio.

En el caso de los establecimientos gastronómicos, también deberán trabajar con reservas anticipadas o take away. Se solicita el cierre de las aéreas de juegos infantiles, organizar los turnos de cocina con la cantidad de personal necesario y cumpliendo con las normas de higiene de vajilla, cubetería y cristalería completa en cada turno (se haya dado uso o no). El menú deberá ser exhibido en el exterior e interior del local o mediante cartas digitales o plastificadas para facilitar su desinfección; y las bebidas se ofrecerán cerradas en botella o lata. No estará permitido el sistema de buffet.

Sobre la importancia de los protocolos, el ministro recalcó: «Seguimos convencidos de que el turismo va a ocupar un rol estratégico cuando pase la pandemia. Desde el primer momento, nuestro país priorizó la salud de las y los argentinos, y creemos que esa será una marca distintiva a la hora de recuperar la confianza de los turistas en la próxima etapa».