• Por Pilar Álvarez Rodríguez

La Fundación Eva Perón

“Lo que yo hago en favor de los humildes de mi Patria, no es más que justicia”.

Eva Perón, La Razón de Mi Vida.

Si tuviera que definir a Eva Perón en una palabra, esta sería comprometida. Su vocación por la defensa de los derechos de los sectores históricamente vulnerados en nuestro país y su compromiso tanto político como social, han hecho de ella una de las mujeres más importantes de la historia argentina. Hoy, 8 de julio, se cumplen 72 años desde que el decreto 220.564 le concedió personería jurídica a la Fundación de Ayuda Social “María Eva Duarte de Perón” y aprobó su Estatuto.

La Fundación destacó no solo por su injerencia a nivel social, sino por lo innovadora de sus políticas. Según el decreto que la creaba y contrariamente al carácter benéfico y caritativo con el que la antigua Sociedad de Beneficencia había tratado a los menos favorecidos, la Fundación buscaba “propender, contribuir o colaborar por todos los medios a su alcance a la realización de obras de interés general y que tiendan a satisfacer las necesidades esenciales para una vida digna de las clases sociales menos favorecidas”. Digna es la palabra clave.

El justicialismo había llegado para terminar con esa Argentina donde el acceso a derechos y a una buena calidad de vida estaba reservado a unos pocos. En este sentido, la Fundación Eva Perón llevó a la práctica una política social revolucionaria en el país, centrándose en la protección de la niñez, la mujer y la ancianidad, como también en la educación, la sanidad, el deporte y el turismo. La creación de escuelas y hogares-escuela, la Ciudad Infantil y la Ciudad Estudiantil, las ciudades universitarias de Tucumán y Córdoba, los hogares de tránsito, el Hogar de la Empleada, los hogares de ancianos, los policlínicos, el Tren Sanitario, la Escuela de Enfermeras, los Campeonatos Infantiles “Evita”, la gerencia de los complejos turísticos de Chapadmalal (Buenos Aires), Puente del Inca (Mendoza) y Río Tercero (Córdoba) y la construcción de viviendas para familias obreras, entre otras, formaron parte de esta inmensa labor social.

Recordar esto hoy tiene especial importancia ya que las sociedades actuales se encuentran atravesando un estado de revalorización de las instituciones públicas y sobre todo, del rol del Estado. “Donde existe una necesidad, nace un derecho”, decía Eva, y es que la originalidad que la Fundación Eva Perón tuvo en el campo de la asistencia social rompió los esquemas previos que existían en nuestro país. Junto con el trabajo llevado a cabo desde el gobierno peronista, los sectores menos favorecidos ahora estaban amparados y ese elitismo político de construir la nación para unos pocos ya no tenía lugar.