• Por Juan Pablo Gómez

A la Patria se la defiende todos los días

A lo largo de nuestra historia como país, hemos sufrido los embates de los apátridas de "adentro" y de "afuera", un día como hoy pero hace 204 años, un puñado de patriotas soñaron con una Argentina pujante, independiente, justa y libre; sin embargo, no pudieron verlo cumplido y en muchos casos fueron condenados a morir pobres y en el olvido. Quienes ganaron en esta disputa fueron quienes se impusieron en Caseros y Pavón, batallas estratégicas para la conformación del Estado Nación tal cual hoy lo conocemos, abriéndose paso así la alianza oligárquica, terrateniente y entreguista, quienes creyeron que el triunfo oligárquico y apátrida a los servicios de Inglaterra y luego de los Estados Unidos sería definitivo y condenatorio para el pueblo argentino.

Pero hubo un patriota que vino a reivindicar la lucha de San Martín, Belgrano, Rosas, Güemes, Facundo, Benavidez, Martina Chapanay, entre tantxs otrxs que parecían condenadxs al más doloroso olvido; ese hombre fue el Tte. Gral. Juan Domingo Perón, quien cambió la historia para siempre, por eso no lo pueden perdonar, no pueden permitir que la historia reivindique al único 3 veces presidente por el voto popular, al hombre que junto a la eterna Evita llevó la justicia social a todos los rincones del país y que vino a terminar con la Argentina colonial y agoexportadora! Pero nuevamente los asesinos de ayer y siempre, bombardearon nuestra Patria, nuestro pueblo, porque no era de ellos. Nuevamente creyeron que nos habían matado aunque no fue así, en la heroica resistencia peronista durante casi 18 años permitieron la vuelta de nuestro líder con "Cámpora al Gobierno y Perón al poder" dónde hay que hacer un párrafo aparte al acto de lealtad y renunciamiento del Tío Cámpora para darle paso al tercer Gobierno de Perón.

Nuevamente los apátridas de siempre, luego de la muerte de Perón derrocaron al Gobierno de Isabel Martínez, para abrir paso a una de las páginas más oscuras de nuestra historia que una vez más pusieron a nuestra Patria al servicio del imperialismo yankee y de las prácticas de los Chicago Boys y de la Escuela de las Américas para implementar el Plan Cóndor, que sin la complicidad civil, clerical y militar no hubiese sido posible implementar en todo Sudamérica.

Luego llegaron años muy difíciles para nuestro país, donde la amenaza constante y la naturalización de la entrega, el olvido y la globalización nos llevaron al límite de la disolución nacional en diciembre de 2001 y en 2002.

Pero un 25 de mayo de 2003 llegó un hombre a romper con el esquema político nacional y regional imperante, él fue Néstor Carlos Kirchner, quien nos hizo sentir parte de una Patria que nos cuidaba y nos quería realizados. Luego los mejores años de nuestra historia reciente con Cristina (quien en este homenaje tendrá un apartado especial). La nueva víctima de los apátridas de siempre que no descansaron un solo día en golpear al Gobierno y a la figura de la compañera que en una plaza colmada se despidió dándonos enormes herramientas para enfrentar lo que se venía.

Y lo que se vino fue sin dudas la expresión más acabada de las familias de la degeneración de los 80, de la fusiladora del 55, del genocidio del 76 y de la entrega del país en los 90. Pero hubo y hay enormes patriotas que no se vendieron ante el Law Fare y la presión del poder hegemónico, ellxs están acá defendiendo hoy nuestra Nación y el proceso de una independencia definitiva, económica, política y cultural. Sin Cristina a la cabeza no hubiésemos podido defender la Patria así como lo hicimos; con tantxs otrxs patriotas que la acompañaron, entre ellos, los compañeros José Luis Gioja, Agustín Rossi y Máximo Kirchner entre otrxs, quienes no dieron quórum ni votaron las leyes de los traidores que llevaron adelante el endeudamiento más atroz de nuestra historia, aquellos que bajaron al recinto para que le dé el número a Cambiemos y así voten contra nuestros jubilados. A todxs ellxs, también les decimos ¡memoria!

¡Hoy más que nunca, junto a Alberto y Cristina! ¡Viva la Patria!