• Por Laura Monastra

El rango de construcción de verdad de la cultura argentina

Entrevista al Director Nacional de Coordinación Cultural de la Biblioteca Nacional

Equipo 25: ¿Desde dónde viene tu relación con la cultura?

Guillermo David: Desde que tengo memoria. Si bien la literatura te lleva a explorar los diversos lenguajes, yo creo en realidad que todo es escritura, todo es reductible a una reproducción de símbolos; el ser humano es un productor de símbolos. Para mí no hay tanta diferencia entre un artista plástico y un escritor o entre un cocinero o una tejedora y un cineasta…todos están produciendo signos en el mundo, están modificando la materia, están imprimiéndole su propio sesgo, por lo tanto, están haciendo la realidad. Uno podría decir que un matemático y un dibujante son carreras antípodas, sin embargo, la matemática tiene una dosis de creatividad y trabaja entre cosas, el espacio, cualidad implícita en el trabajo del artista. Al final de cuentas, es todo lo mismo. El rango de construcción de verdad de una buena novela y un trabajo sociológico o pictórico es muy importante. 

Toda persona que escribe en primer lugar es un lector. Si vos aprendes a leer por ahí tengas la posibilidad de escribir, de continuar…todos empezamos a escribir por la profunda admiración que teníamos por lo que leíamos. Yo no sé si prefiero un buen repetidor de Aristóteles o un pensador que puede ser el tanguero de la esquina que me alumbre una verdad.

 

E25: ¿Crees que todos los ciudadanos somos conscientes de que somos hacedores de cultura?

GD: El iluminismo tiene el supuesto de que el saber está en los libros y de ahí surge el poder de las élites ilustradas y después estamos los que creemos que está bien el saber letrado pero que hay un saber popular producido por el pueblo, la plebe, por los sectores no ilustrados que acarrean un saber que es el saber de los mitos, que es el principal saber de la humanidad. Incluso la tradición ilustrada queda inmersa dentro de la gran lógica de los mitos, todos estamos inmersos en los mitos, incluso los saberes que pretenden impugnarlos.

Las culturas populares pueden prescindir del saber letrado porque tiene el saber especifico de los mitos, la metáfora, la alegoría. ¿Qué es Biblia? 5000 años de literaturas orales recolectados por escribas, reversionadas a las lenguas occidentales. Eso es el mito. Las culturas populares pueden prescindir del saber letrado, pero no pueden prescindir de narrar. El ser humano es una maquina narradora, narrativa, es un organismo de narraciones. No hay sujeto ni cultura ni naciones ni clases sociales si no hay una narración que lo sustente. Es tan obvio que a veces lo olvidamos.

Los dilemas de la identidad se juegan en términos de narraciones mitológicas.

 

E25: ¿Cuál consideras que es el rasgo más distintito de la cultura argentina?

GD: Cada época define su nota dominante. Entre 1980 y 1930 el tango y el anarquismo eran las dos culturas dominantes de la Argentina. Entre 1946 y 1976 el peronismo hizo una gramática nueva que todavía está vigente, y está vigente porque invento un nuevo lenguaje, una poética especifica que procede de la radio, de la tradición católica, socialista, gauchesca. El peronismo es una máquina que todo aquel elemento étnico, cultural, social o político que toca lo traduce a su propia lógica y como en toda traducción algo se pierda y algo se gana. El peronismo es una gran gramática. Como buena dimensión mitológica que adquiere el peronismo, conviven sectores mutuamente antagónicas.

Como toda cultura popular, el peronismo es la narración social fundante de sujetos históricos. ¿Cuál es la narrativa social de la casa obrera argentina? Hasta el peronismo, era el obrero derrotado, con el ceño fruncido que iba al combate. El peronismo impuso la narrativa del obrero combativo y feliz, que tiene un chalecito, un autito, vacaciones pagas. Eso no existía en el mundo y por eso el peronismo todavía sobrevive. La idea del obrero norteamericano era la del obrero que deja de serlo. La idea del obrero soviético era el obrero sufrido que permanecía obrero y era una especie de monje, donde el goce de bienes materiales no entraba en la lógica. La idea del obrero que inventa el peronismo es la satisfacción inmediata de los deseos incluso más banales.

Los relatos sociales son los que construyen identidades colectivas y saberes de clase. En Argentina, más importante que toda la literatura de izquierda, fueron los relatos populares y la gauchesca del S.XIX. El relato gauchesco es un gran corpus del amalgama de diferencia social.

El tango, el folklore, las creencias en cultos populares como el Gauchito Gil son algunos ejemplos de la cultura popular.  La épica y el relato del honor es lo que funda las naciones. No muchas culturas tienen como nosotros el Martin Fierro. El saber popular constituye la identidad colectiva en la cual se basan los saberes que hacen que un país sea independiente, feliz, soberano. Si no tenemos nada de eso vamos a creer que la política solo es estudiar ciencias políticas.

 

E25: ¿Por qué crees que en el marco académico siempre se estudian pensadores extranjeros (europeos)?

GD: Yo creo que ni siquiera es mala fe. Está naturalizado el eurocentrismo. Está muy arraigada la idea de que cómo el vecino del lado va a ser un pensador a la altura de Walter Benjamin.

A Perón no se lo consideraba un pensador y escribió 51 volúmenes. Hay un pensamiento militar, ecológico, social, del individuo; era un pensador y además hizo la Argentina durante medio siglo. Se lo consideró un político y no un pensador. No pasó lo mismo con Lenin y eso es eurocentrismo. Es simple: hay un profundo desprecio a la posibilidad de que el tipo de al lado pueda tener un saber.

Perón y el peronismo dialogan con todas las tradiciones incluido el nacional socialismo del cual recoge la idea de pueblo soberano y movilización total, una idea fuerte dentro del pensamiento alemán, de que el pueblo en armas es el que construye la soberanía y no el jefe. Lo más importante del pensamiento de Perón es el laborismo inglés que fue la solución de entreguerras en Inglaterra. Es el Estado de bienestar, el Estado a los sindicatos, el reparto de riqueza, planes de viviendas. El laborismo inglés es la matriz ideológica, política, práctica y programática del peronismo. Perón gana las elecciones en el 46 por el partido laborista. Algo similar sucedería medio siglo después con Néstor Kirchner.

Al laborismo inglés le faltaba el elemento Perón. Tanto él como Evita lo resignifican y por eso el peronismo sigue vigente. Se le suma carisma y el mito fundacional, se le suma la victimización, los 18 años de proscripción, los fusilamientos, los bombardeos. Bombardeos que hasta hace 10 años era un tema casi oculto en la historia argentina. Solo se bombardeó Cuba en el 60, Guernica en 1937. Después, solo guerras.

Las identidades funcionan a largo plazo, tienen sus mitos, sus masacres, sus muertos, sus relatos y eso funda las identidades colectivas y las refunda permanentemente. Si a eso le sumas figuras sacrificiales como Evita que es una figura extraordinaria, como Juana de Arco... No hay muchas en la humanidad, está la Virgen Maria, Juana de Arco y Evita. ¿Cuántas figuras más se conocen que hayan conmovido, que sean representantes de un movimiento popular y hayan transformado su época?

Si Evita hubiese muerto joven como murió, pero sin decir nada no sería Evita. Las cosas que decían eran impresionantes. Es muy interesante el ejercicio de sustraerle cosas a los personajes históricos. La gente le reza a Evita. En la historia de las religiones, los santos están hechos con esa materia, con discurso, vida trágica. Así se fundan las religiones. Hace 2000 años Jesucristo también era un vecino de al lado, pero en el medio hubo mucha industria cultural, lo hicieron rubio y alto cuando era casi negro y media 1.62.

Con Evita pasó lo mismo. Hubo mucha industria en vida y después de muerta también: el merchandising. Toda esa industria cultural nacional e internacional también pasó con el Che. Las construcciones como figuras icónicas suelen darse mucho tiempo después de la muerte.

Las clases populares y las entidades sociales que hacen la soberanía de los pueblos se constituyen en los relatos de tipo mitológicos, además de la tradición letrada que los interroga, traduce, compila, los edita, los convierte en película, etc. Después está la discusión del Estado. La izquierda siempre pensó en el Estado como algo a destruir para rehacer una sociedad futura y el peronismo siempre lo pensó como una organismo de reparación social, un colchón que impide que la catástrofe humana sea peor. El kirchnerismo produjo un gran sentido de que el Estado había que recuperarlo para los sectores populares.

 

E25: ¿Cómo está pensada hoy como espacio la Biblioteca Nacional?

GD: Son muchos los desafíos de la Biblioteca. Todo el mundo tiene una teoría de lo que es una biblioteca que es un elemento y flujo de información y homologan al libro con las nuevas tecnologías y hay una especie de sustitución de libro físico por el libro digital. Está la idea de que la brecha digital hay que zanjarla en nombre de la democratización del saber. Todo esto está muy bien, todos los chicos deberían tener una computadora en su casa, pero eso no tiene nada que ver con la lectura o el conocimiento letrado. No es lo mismo ver una película a que te la cuenten. El acto de lectura es un acto muy complejo, el formato libro lleva milenios de producción. Leer no es un acto mecánico, es un acto físico, supone esfuerzo, supone impugnación de las propias concepciones. El acto de lectura del libro físico en condiciones de biblioteca ha llevado milenios en ser creado como fórmula. No es lo mismo leer un PDF en la computadora en el living de tu casa con la TV prendida. Son dos modos radicalmente diferentes del conocimiento. El acto soberano de conocimiento que produce la lectura del libro físico es la matriz ultima de la resistencia de nuestras culturas frente al gran peligro de las culturas de todo el mundo que es la homogenización.  El proyecto Google, que es el proyecto del saber total, es mentira; si te interesan los libros te das cuenta de que casi nada está en internet, a contramano de lo que piensan muchos.

La Biblioteca Nacional hoy está como todas las bibliotecas del mundo, bajo una fuerte tensión. Tiene la presión de la digitalización y la tensión especifica que es que el lector que acude a las bibliotecas públicas no es el mismo que iba a hace 20 años, no es el lector que va a leer un libro, es un lector especializado, un profesor de la universidad, un becario del CONICET. Son pocos los libros que se leen, es más el material de archivo el que se busca.

Uno de los peligros es la hiper especialización, el otro es que solo sea pensada como el soporte material de algo que va a terminar digitalizado.

En la época de Horacio Gonzalez la Biblioteca ha crecido muchísimo. Se generó una costumbre que además de una Biblioteca es un espacio de acogimiento, producción y difusión de cultura. El área de cultura lo que hace es comunicar y hacer producciones culturales que comuniquen el patrimonio bibliográfico de la institución.

 

E25: ¿Esta hiper especialización no aleja al común de la gente de la Biblioteca?

GD: La Biblioteca tiene muchos problemas. Uno es que esta en Recoleta, un edificio poco amable y de poca accesibilidad. No sé si existe ese lector común como existía cuando estaba en la calle México, donde era más una biblioteca pública. En la Biblioteca Nacional ahora se concibe más como el repositorio de la bibliografía nacional argentina, no importa tanto el lector. Yo sin embargo creo en la soberbia del lector, no sólo por el libro en sí, sino porque es el sujeto lector el que constituye la soberanía de los textos y de la Nación. Estamos trabajando la democratización de la Biblioteca y para eso existen los centros como el Borges, que tiene su espacio físico particular y también los centros de la historieta, de narrativa policial, de historia del psicoanálisis, otra pasión argentina, que funcionan dentro de la Biblioteca.

Ahora, creé dos centros: el centro de estudio de pueblos originarios y el centro de estudios africanos. Los creé el año pasado, pero estamos esperando el fin de la pandemia para publicitarlos porque no queremos una presentación virtual.

El año de la pandemia fue el año del desafío de la virtualidad, que detesto particularmente, pero nos fue muy bien. La página explotó, tiene dos millones de visualizaciones, es la página institucional de la Argentina que más visualizaciones tiene. Tenemos mucha producción, canal de YouTube, producciones audiovisuales. La semana pasada empezaron los talleres y pasamos de 300 personas inscritas a diez mil.

La Biblioteca está muy activa, es un organismo viviente, está lleno de gente. Lectores y trabajadores que son muy importantes porque son quienes comunican, preservan y catalogan el patrimonio de la Biblioteca. Las exposiciones han cobrado también mucha relevancia.

La Biblioteca es el organismo del Estado más permanente que hay. Fue fundada el 13 de septiembre de 1810 por Mariano Moreno. No hay otra institución anterior que este todavía vigente. La presidencia de la Nación se fundó en 1853. El Congreso Nacional en 1956. La Biblioteca conserva el alma de la Nación, hay libros donados por San Martín, está el ejemplar del contrato social traducido por Mariano Moreno, único en el mundo, está la biblioteca de Belgrano. Está el manuscrito de Perón de cuando tenía 12 años imitando al Martin Fierro. A eso le sumamos que la Biblioteca no sólo tiene libros, tiene las mejores encuadernaciones de América Latina, hay mapas, una fototeca impresionante, una audioteca con discos intactos sin abrir. Por eso es muy importante el área de investigación de la Biblioteca Nacional porque el objeto puede ser un libro, un disco, un mapa, pero está ahí. Hay que encontrar quien lo detecte, lo investigue para luego transformarlo en publicación y darlo a conocer. Lo bueno de la informática es que hay muchos elementos para dar a conocer un material, antes era muy de a poco.

La Biblioteca para mi es un organismo crucial de la Argentina, es el alma de la Argentina y tiene todos los problemas que tiene cualquier organismo estatal. Las gestiones peronistas, incluida la de Menem, fueron las que mayor inversión hicieron en la Biblioteca.

La gestión de Gonzalez era una gestión más orientada a dialogar con el campo intelectual. Nuestra gestión tiene la voluntad de dialogar con el actor social, por eso todo esto de los centros indígenas, de estudios africanos. No es sólo para investigadores, es para dialogar con decenas de organismos y sus sujetos sociales afrodescendientes que hay en el país, tantos o más que los grupos indígenas. Nos interesa que la Biblioteca sea un espacio de acogimiento y de promoción de cada uno de los sujetos sociales que hay.

 

Guillermo David - Director Nacional de Coordinación Cultural de la Biblioteca Nacional.

Febrero de 2020 al presente.

 

Curador e Investigador de la Biblioteca Nacional. 2014-2019

Curador y Coordinador General del Museo Nacional del Grabado – Secretaría de Cultura de la Nación, 2009-2014

Director del Instituto Cultural de Bahía Blanca.  Municipalidad de Bahía Blanca. 2007.

Director Responsable del Museo Histórico y Archivo de Bahía Blanca. 2006.

Witoldo - O la mirada extranjera. Ediciones Colihue. Colección Puñaladas. Bs.  As.  1998.

Carlos Astrada – La filosofía argentina. Ediciones El cielo por asalto. Bs. As., 2.004.

Perón en la Chacra Asfaltada - Figuras del peronismo bahiense. Ediciones de Barricada.  Punta Alta, 2006.

 - El indio deseado. Del dios pampa al santito gay. Editorial Las Cuarenta. Bs. As., 2009.

Lenguaraces egregios – Rosas, Mitre, Perón y las lenguas indígenas. Ediciones de la Biblioteca Nacional – Museo del Libro y de la lengua. Buenos Aires, 2013.

Puranga. A indianidade sitiada. En: Baré, povo do río. Marina Herrero – Ulysses Fernandes. Sesc, Sao Paulo, 2015.

 -Gauchos e Gaúchos. SESC Sao Paulo. Julio de 2019.

 -La risa de las mucamas. Una miscelánea salvaje. Caterva, Buenos Aires, septiembre de 2019.

 -Darcy Riberiro. La antropología militante. Ediciones Universidad Nacional de General Sarmiento. Octubre de 2019.